Publicaciones

En esta sección reunimos nuestras publicaciones, artículos y análisis especializados en derecho aduanero, comercio internacional y materias relacionadas. Nuestro objetivo es compartir conocimientos, reflexiones críticas y experiencias prácticas que contribuyan al debate público y al fortalecimiento de la actividad del comercio exterior en Chile y la región. Cada publicación busca aportar una mirada técnica pero accesible, combinando rigor jurídico con una visión aplicada a los desafíos reales que enfrentan empresas, operadores y profesionales del sector.


“No se pueden revisar contenedores de manera aleatoria”

El abogado y ex subdirector de Fiscalización de Aduanas, Javier Uribe, conversó con Agenda Logística y plantea la necesidad de fortalecer el análisis de riesgo mediante datos, inteligencia artificial y automatización para elevar la efectividad de los controles sin afectar el flujo del comercio exterior.

El aumento de las exigencias sobre el control de las cargas que ingresan y salen de Chile está llevando a Aduanas a revisar sus mecanismos para identificar operaciones de alto riesgo. El desafío es mejorar la capacidad de detección sin convertir la fiscalización en un obstáculo para el comercio exterior, con mayor uso de datos, trazabilidad y automatización.

Desde su experiencia como ex subdirector de Fiscalización del Servicio Nacional de Aduanas, Javier Uribe -quien además es abogado especialista en Derecho Aduanero y Comercio Internacional y socio fundador de UR Customs- plantea que el foco debe estar en la precisión de las selecciones y no en aumentar indiscriminadamente las revisiones.

“No se pueden revisar contenedores de manera aleatoria. Primero sería una locura revisar todo lo que entra y sale del país porque eso paralizaría el comercio exterior”, sostiene. A su juicio, cada selección debe estar precedida por un análisis de riesgo capaz de cruzar la información disponible.

Para ello, considera necesario contar con plataformas específicas para la gestión del riesgo, capaces de detectar patrones antes de que una operación llegue a una inspección física. “Tiene que haber una selección que esté precedida, y esto es lo esencial, de un profundo análisis de riesgo que implica poder consultar y cruzar la información sistémica”, afirma.

Uribe recuerda que durante su gestión incluso debió enfrentar los efectos de utilizar sistemas que no estaban diferenciados para estas funciones. “Cuando era subdirector de Fiscalización de Aduanas, un día el Subdirector de Informática me pidió bajar algunos filtros de selección porque retrasaban la transmisión normal de la tramitación de las destinaciones aduaneras”, relata.

Por ello, sostiene que la gestión de riesgo necesita una infraestructura tecnológica propia. “No había una plataforma diferenciada. A eso habría que aplicarle una que esté especialmente destinada a la gestión del riesgo”, señala.

El modelo también requiere mayor conexión entre las unidades de análisis de las distintas aduanas. La información obtenida en un punto debería alimentar la evaluación de riesgo en otros, generando una visión más integrada de las operaciones. “La idea es que todos estén conversando en forma permanente, levantando el riesgo (…) aplicando también la inteligencia artificial”, plantea. En esa lógica, los sistemas podrían evolucionar hacia mecanismos capaces de generar alertas automáticamente.

El machine learning aparece como una herramienta para perfeccionar progresivamente las selecciones. “El sistema, en la medida que tú lo vas alimentando y lo vas preparando, debería ir arrojándote alertas en forma automática”, explica.

Uribe advierte que sumar tecnología de inspección no garantiza por sí solo mejores resultados. “Puedes tener camiones escáneres, te puedes llenar de camiones, puedes estar revisando en forma permanente la carga, pero la verdad es que, si no hay un trabajo de inteligencia, no hay un trabajo de gestión del riesgo”, afirma.

Esa mirada también cambia la forma de evaluar la fiscalización. Para el abogado, el número de inspecciones no necesariamente refleja su efectividad si las revisiones no terminan detectando operaciones riesgosas. “Yo puedo venir de cien operaciones, puedo abrir cincuenta contenedores, pero podría no encontrar nada”, ejemplifica. Por eso plantea cambiar el énfasis: “Aduanas como la de Japón, cuando hacen una selección, encuentran. Yo creo que se debería apuntar, más que a la cantidad, a la calidad de la selección”.

El objetivo, agrega, es elevar la probabilidad de detectar operaciones ilícitas sin generar controles innecesarios. “Más que cantidad que retrasaría el comercio, es la gestión de ese análisis para que la probabilidad de hallazgo suba”, resume.

La modernización también exige preparar a los funcionarios que utilizarán estas herramientas. Uribe considera que la inversión tecnológica debe ir acompañada de capacitación en análisis de riesgo. “Siempre hay que tener la persona humana y una buena preparación del funcionario para saber aprovechar bien esa tecnología. Creo que debe ser la combinación perfecta”, sostiene.

Más coordinación para seguir la ruta del ilícito

El análisis de riesgo no debería quedar limitado a la información disponible dentro de Aduanas. Uribe plantea profundizar el intercambio con policías y organismos de otros países, especialmente frente a operaciones vinculadas al crimen organizado. “Siendo Subdirector de Fiscalización, nos sentamos a conversar para superar los celos institucionales con altos mandos de la policía, logramos resultados que eran serios”, recuerda.

La investigación, agrega, tampoco debería detenerse en el hallazgo de una carga. “No solo hay que pensar y quedarse en el hallazgo, porque puede haber un hallazgo muy grande, pero a lo mejor hay que desbaratar hacia atrás”, señala. Para ello, considera clave sumar información proveniente de distintas instituciones.

El intercambio de datos debe realizarse bajo reglas claras. “El tema de los datos es un tema súper sensible y hay que cuidarlo”, advierte, en referencia a las condiciones que deberían acompañar una mayor interoperabilidad entre organismos.

Otro de los puntos abordados es la necesidad de automatizar las comunicaciones asociadas a las cargas seleccionadas para fiscalización. Según Uribe, una resolución recientemente publicada apunta en esa dirección: “A que las selecciones en el fondo que hace la Aduana sean transmitidas oportunamente y recibidas por los operadores en forma automática”.

En este ámbito menciona el proyecto Hermes, orientado a profundizar la integración entre Aduanas y los recintos de depósito aduanero. Su objetivo es “automatizar y generar un bloqueo donde la responsabilidad es de la Aduana, pero también del operador que recibe la información, o sea, del almacenista”.

La automatización modifica también las responsabilidades de los actores que intervienen en la cadena. Una carga seleccionada no debería quedar disponible para retiro mientras el proceso fiscalizador esté pendiente. “El almacenista no puede entregar la carga o la mercancía si esta ha sido seleccionada para aforo”, sostiene Uribe. La misma lógica debería aplicarse al agente de Aduanas: “Tampoco debiera ir a retirar una carga que ha sido seleccionada para aforo”.

El propósito es reducir las instancias en que una decisión crítica dependa de una acción manual. “Hay que tratar de minimizar la acción manual humana en estos procesos que deberían ser automáticos, bloqueos absolutos, de tal manera que se impida la salida”, plantea. La tecnología, sin embargo, no elimina la responsabilidad de quienes operan los sistemas. “Puede estar bloqueado, pero la intervención humana siempre puede ir más allá. Entonces también hay responsabilidad”, advierte.

Para Uribe, el desafío termina involucrando a toda la cadena logística. La automatización puede cerrar brechas de control, pero su efectividad depende también del cumplimiento de quienes participan en el movimiento y custodia de las mercancías. “Aquí no es todo la Aduana. Aquí también el compromiso y el deber pasa por los operadores que le tienen que dar seguridad al movimiento de la carga”, concluye.

Autor: Javier Uribe, abogado fundador UR Customs

Octubre 2026

Fuente: Agenda Logística


Diez medidas para fortalecer fiscalización y facilitar el comercio

Más información, mejor gestión del riesgo y controles focalizados aparecen como claves para modernizar Aduanas. El abogado y ex subdirector de Fiscalización de la institución, Javier Uribe, propone diez líneas de acción para fortalecer el combate al comercio ilícito sin generar mayores trabas al comercio exterior.

Frente a un escenario en que el comercio exterior enfrenta nuevos desafíos y el Estado debe fortalecer sus capacidades para combatir el tráfico ilícito y la evasión, el abogado especialista en materias aduaneras y ex subdirector de Fiscalización del Servicio Nacional de Aduanas, Javier Uribe Martínez, plantea que la discusión sobre el futuro de Aduanas no puede reducirse únicamente a aumentar los controles.

A su juicio, el desafío es avanzar hacia una institución que utilice mejor sus recursos, información y capacidades para identificar anticipadamente los riesgos, focalizar la fiscalización y, al mismo tiempo, evitar que los controles terminen generando demoras y sobrecostos innecesarios para quienes cumplen con la normativa.

Para el ex subdirector de Fiscalización, el objetivo no consiste simplemente en fiscalizar más, sino en fiscalizar mejor. “Una adecuada gestión del riesgo debe fundar y alimentar de manera constante y dinámica todo el accionar fiscalizador. No basta disponer de datos; la acción debe ser pensada, medida y evaluada”, plantea Uribe.

En ese sentido, sostiene que la modernización de Aduanas debe avanzar simultáneamente en dos direcciones: fortalecer su capacidad para detectar el tráfico ilícito y la evasión, y facilitar las operaciones de quienes cumplen con las normas.

“La transformación digital es una herramienta para hacer más eficientes los procesos, pero no es por sí sola la solución. Detrás de la tecnología siempre debe existir una adecuada gestión, conocimiento técnico y una decisión humana responsable”, sostiene.

En este contexto, el profesional identifica diez ámbitos prioritarios:

1.Cambiar los indicadores: medir resultados y no sólo actividad

Los indicadores de gestión deben evolucionar desde parámetros predominantemente cuantitativos hacia mediciones que permitan conocer la efectividad real de la fiscalización. Por ejemplo, más que contabilizar acciones de fiscalización o denuncias por contrabando, se debería evaluar si éstas responden a alertas preventivas y riesgos concretamente identificados.

2.Profundizar la gestión de riesgos

La utilización de datos e información para detectar anticipadamente comportamientos ilícitos o evasivos debe ocupar un lugar central. Para Uribe, los riesgos son dinámicos y requieren una evaluación permanente que permita graduar los recursos y dirigir la acción fiscalizadora hacia aquellas operaciones donde realmente existe un mayor nivel de riesgo.

3.Contar con una plataforma específica para análisis de riesgo

No basta con disponer de grandes cantidades de información. El especialista plantea que ésta debe estar estructurada y depurada para permitir una verdadera identificación y ponderación de riesgos. Para ello, considera necesario avanzar hacia una plataforma diferenciada que permita realizar análisis de riesgo de manera más eficiente y alimentar las decisiones de fiscalización.

4.Concentrar los recursos donde realmente está el riesgo

Aumentar indiscriminadamente las revisiones no constituye una solución. La fiscalización moderna debe utilizar de manera inteligente los recursos humanos y tecnológicos disponibles -incluidos escáneres, canes y herramientas de inteligencia- para concentrarlos en las operaciones de mayor riesgo. Revisar toda la carga, advierte, terminaría afectando la fluidez del comercio internacional y aumentando sus costos.

5.Modernizar e integrar los sistemas informáticos

Uribe advierte que Aduanas mantiene sistemas que no siempre están conectados y procesos tecnológicos que requieren actualización. Propone revisar integralmente los procesos y las plataformas que los sustentan, aumentando el cruce e integración de información y mejorando, entre otros aspectos, la trazabilidad de las cargas.

6.Reforzar el conocimiento especializado dentro de Aduanas

El recambio generacional hace necesario fortalecer la transferencia de conocimiento técnico dentro del Servicio. Uribe propone generar instancias de formación y reforzamiento de materias sustantivas aduaneras, tanto a nivel nacional como regional, particularmente para quienes ingresan a la institución.

7.Fortalecer la integración con otros organismos

La gestión del riesgo no puede desarrollarse de manera aislada. Uribe propone profundizar la coordinación e intercambio de información con otras instituciones nacionales y extranjeras, aprovechando de manera más efectiva los convenios de cooperación existentes para mejorar la trazabilidad y detectar operaciones ilícitas.

8.Dar un nuevo impulso a la facilitación del comercio

Una Aduana moderna debe ser capaz de fiscalizar eficazmente sin transformar el control en una barrera innecesaria para el comercio legítimo. En esa línea, Uribe plantea fortalecer la implementación del Acuerdo de Facilitación del Comercio, revisar el funcionamiento del Operador Económico Autorizado y continuar avanzando en Acuerdos de Reconocimiento Mutuo.

9. Perfeccionar el sistema sancionatorio

Contar con un sistema sancionatorio moderno y proporcional, que permita diferenciar claramente las conductas, su gravedad y el nivel de responsabilidad de cada involucrado. El objetivo es evitar que situaciones que no constituyen delitos terminen siendo tratadas de manera desproporcionada

10. Reducir tiempos de respuesta y uniformar criterios

Las demoras y las diferencias de criterio entre distintas unidades de Aduanas generan incertidumbre y costos para los operadores. El especialista plantea revisar procesos, organización y carga de trabajo para entregar respuestas oportunas y avanzar hacia una aplicación más uniforme de las normas en todo el país.

Autor: Javier Uribe, abogado fundador UR Customs

Septiembre 2026

Fuente: Agenda Logística


El costo invisible de los procesos aduaneros

La conversación suele concentrarse en cuánto debe fiscalizar el Estado para enfrentar el contrabando, el tráfico ilícito y la evasión. Es una preocupación legítima y necesaria.  Pero existe otra pregunta que deberíamos abordar con la misma seriedad: ¿cómo lograr que el ejercicio de las facultades de control sea eficaz y, al mismo tiempo, eficiente para quienes cumplen con sus obligaciones?

En comercio exterior hay costos que conocemos, calculamos y presupuestamos antes de que una operación comience: transporte, seguros, derechos e impuestos, tarifas portuarias y otros gastos directamente asociados a la movilización de las mercancías.

Pero existen otros costos que son más difíciles de identificar anticipadamente.

Una operación que requiere antecedentes adicionales. Un procedimiento que demanda nuevas gestiones. Información que debe ser nuevamente proporcionada a otra dependencia. Una decisión que toma más tiempo del previsto.

Ninguno de estos factores constituye necesariamente, por sí mismo, un costo determinado. Sin embargo, todos pueden demandar recursos adicionales, modificar decisiones previamente adoptadas y afectar la planificación de una operación de comercio exterior.

Ese impacto económico suele quedar fuera de la primera estimación.

Y es, probablemente, uno de los aspectos menos discutidos cuando hablamos de Aduanas.

La conversación suele concentrarse en cuánto debe fiscalizar el Estado para enfrentar el contrabando, el tráfico ilícito y la evasión. Es una preocupación legítima y necesaria. 

Pero existe otra pregunta que deberíamos abordar con la misma seriedad: ¿cómo lograr que el ejercicio de las facultades de control sea eficaz y, al mismo tiempo, eficiente para quienes cumplen con sus obligaciones?

La respuesta no es fiscalizar menos. Es fiscalizar mejor.

Una Aduana moderna debe ser capaz de diferenciar entre una operación de alto riesgo y aquella realizada por un operador que mantiene un comportamiento consistente de cumplimiento. Para ello, la gestión de riesgos debe ocupar un lugar central, utilizando adecuadamente la información disponible y concentrando los recursos humanos y tecnológicos donde efectivamente existe un riesgo que justifica una intervención.

Esto exige algo más que acumular datos. Se necesitan sistemas capaces de analizarlos, cruzarlos y convertirlos en decisiones. La transformación digital adquiere verdadero sentido cuando permite mejorar la trazabilidad, facilitar el análisis y evitar que los operadores deban entregar reiteradamente información que ya se encuentra disponible para el Estado.

Pero la tecnología, por sí sola, no resuelve los desafíos de gestión. También es necesario fortalecer el conocimiento especializado dentro de Aduanas, mejorar la coordinación con otros organismos y avanzar hacia criterios administrativos suficientemente claros y consistentes.

Esto resulta especialmente relevante en materias que requieren un alto nivel de conocimiento técnico. La clasificación arancelaria, la valoración, el origen, las destinaciones aduaneras y los distintos procedimientos de fiscalización exigen decisiones fundadas y coherentes con las particularidades de cada operación.

En comercio exterior, además, el tiempo forma parte de la gestión.

Una variación en los plazos de una operación rara vez queda circunscrita al procedimiento administrativo. Puede exigir nuevas coordinaciones, movilizar recursos adicionales, modificar decisiones previamente adoptadas y afectar la planificación de la cadena logística y comercial.

Por eso, la eficiencia de los procesos aduaneros no constituye únicamente una cuestión administrativa. Tiene también una dimensión económica.

Facilitar el comercio, entonces, no significa eliminar controles. Significa que estos sean proporcionales al nivel de riesgo y que los recursos de fiscalización se concentren donde su utilización resulte efectiva.

También obliga a revisar cómo medimos el desempeño de Aduanas.

No basta con saber cuántas fiscalizaciones se realizaron. Es necesario conocer cuántas respondieron efectivamente a riesgos identificados, qué resultados produjeron, qué recursos requirieron y cuánto tiempo tomó resolverlas.

La eficacia del control no depende simplemente de cuánto se fiscaliza, sino de la capacidad de fiscalizar aquello que corresponde, con los antecedentes necesarios y con resultados efectivos.

El desafío, entonces, no es tener una Aduana que simplemente controle más.

Es tener una Aduana que tenga la capacidad de distinguir.

Distinguir el riesgo del cumplimiento. El error del ilícito. La operación compleja de la operación sospechosa. El control necesario del trámite innecesario.

Para el comercio exterior, esa diferencia no es conceptual.

Tiene un costo.

Autor: Javier Uribe, socio fundador UR Customs

Septiembre 2026

Fuente: Forbes Chile


Javier Uribe: Una Aduana fuerte también protege la seguridad de Chile

Javier Uribe es abogado especialista en derecho aduanero y comercio internacional, además de socio fundador de UR Customs. El profesional fue abogado jefe del Departamento Judicial Nacional de la Subdirección Jurídica del Servicio Nacional de Aduanas, subdirector de Fiscalización del Servicio Nacional de Aduanas, jefe del Departamento Nacional de Subastas y Mercancías del mismo Servicio.

La lucha contra el crimen organizado exige decisiones firmes, pero firmeza no es sinónimo de superponer instituciones ni de creer que más uniformes en un mismo espacio producirán, por sí solos, mejores resultados.

La propuesta del Gobierno del Presidente José Antonio Kast de ampliar la presencia y las facultades de Carabineros y la PDI en áreas sometidas a control aduanero abre una discusión necesaria. La pregunta no es si Chile necesita combatir con mayor fuerza el narcotráfico y el crimen transnacional. Eso está fuera de discusión.

La pregunta es otra: ¿por qué ingresar policías a una zona donde ya existe una institución especializada con atribuciones legales y conocimiento técnico para controlar las mercancías que entran y salen del país?

Y hay una pregunta todavía más incómoda: ¿significa esta propuesta que se considera insuficiente a Aduana para cumplir su función?

Antes de cambiar la estructura del control, corresponde explicar qué problema concreto se pretende resolver. La fiscalización aduanera es una labor altamente técnica. No consiste simplemente en abrir contenedores o detener camiones. Requiere información, inteligencia, análisis de datos y gestión de riesgos. Aduana no está diseñada para revisar todo, está diseñada para identificar dónde revisar.

El control moderno depende precisamente de esa capacidad. Pretender fiscalizar indiscriminadamente cada carga significaría detener el comercio, aumentar costos y afectar obligaciones internacionales de facilitación comercial. La eficacia no está en controlar todo, sino en saber qué controlar y por qué.

La paradoja es evidente. Si el diagnóstico es que existen brechas para enfrentar al crimen organizado, entonces corresponde preguntarse cuáles son. ¿Faltan funcionarios? ¿Tecnología? ¿Escáneres? ¿Sistemas de información? ¿Presupuesto? ¿Capacidad de análisis?

Si ese es el problema, la respuesta no puede ser simplemente poner policías al lado del fiscalizador aduanero. Eso no fortalece necesariamente al Estado: puede fragmentarlo.

Carabineros y la PDI cumplen funciones esenciales en la seguridad pública y la persecución criminal. Aduanas, por su parte, tiene una misión específica en el control del ingreso y salida de mercancías y en la detección de ilícitos asociados al comercio internacional.

El desafío no debiera ser que una institución entre a hacer lo que otra ya sabe hacer. Debiera ser que compartan inteligencia, coordinen investigaciones y actúen conjuntamente cuando corresponda, respetando funciones y responsabilidades.

En fiscalización aduanera, los mejores resultados no provienen de revisar todo ni de multiplicar controles sin criterio. Provienen de identificar riesgos, analizar información y dirigir los recursos hacia donde realmente se necesitan.

El actual Gobierno enfrenta un desafío real y creciente. Pero precisamente por la gravedad del problema, las soluciones no pueden reducirse a señales de endurecimiento. El crimen organizado es sofisticado; la respuesta del Estado también debe serlo. Más policías en una zona aduanera puede ser una imagen potente, pero una imagen no reemplaza una estrategia.

En esa línea, resulta relevante que el propio discurso de las autoridades haya ido incorporando con mayor fuerza la necesidad de modernizar y fortalecer las capacidades de Aduana. Ese giro es consistente con la naturaleza del desafío: si se busca mejorar los resultados frente al crimen organizado, el camino no pasa solo por sumar presencia policial, sino también por dotar a la institución especializada de mejores herramientas, tecnología, inteligencia y recursos para ejercer eficazmente su función.

Aduana no es un obstáculo para la seguridad: es parte de la solución. Por eso, junto con cualquier nueva estrategia de seguridad, Chile debe avanzar en una Aduana más moderna, mejor equipada y con mayores capacidades para cumplir eficazmente su misión, porque fortalecer el control aduanero no es solo fortalecer el comercio exterior: es también fortalecer la seguridad del país.

Autor: Javier Uribe, socio fundador UR Customs

Agosto 2026

Fuente: Portal Portuario


Chile en el listado de los “corredores latinoamericanos” de contrabando: una alerta que también puede ser una oportunidad.

Más allá de las diferencias respecto del análisis del informe, esta situación pone sobre la mesa desafíos concretos en materia de trazabilidad, reglas de origen y gestión de riesgos.

Lee la columna completa aquí

Agosto, 2026

Autora: Daniela Veas, abogada asociada UR Customs


¿Puede una Aduana más fuerte contribuir directamente a la seguridad de Chile?

Te invitamos a leer la nueva columna de opinión de nuestro socio fundador, Javier Uribe , publicada en PortalPortuario: Lee la columna completa aquí

Agosto, 2026

Autor: Javier Uribe, abogado, socio fundador UR Customs


Javier Uribe plantea la necesidad de precisar el alcance y propósito del ingreso de policías a áreas de control aduanero en radio Cooperativa

Agosto, 2026

Autor: Javier Uribe, abogado, socio fundador UR Customs

El socio fundador de UR CUSTOMS y exsubdirector de Fiscalización del Servicio Nacional de Aduanas advirtió sobre la importancia de delimitar las funciones de las distintas instituciones y fortalecer la coordinación para enfrentar el crimen organizado transfronterizo.

En el marco de la propuesta que contempla el eventual ingreso de Carabineros y la Policía de Investigaciones (PDI) a áreas sometidas a control aduanero, Javier Uribe, socio fundador de UR CUSTOMS y exsubdirector de Fiscalización del Servicio Nacional de Aduanas, planteó la necesidad de conocer con precisión el alcance jurídico, objetivo y sentido de esta medida.

En conversación con Radio Cooperativa, Uribe señaló que, antes de implementar una iniciativa de estas características, resulta fundamental establecer claramente cuáles serían las atribuciones de las policías dentro de las zonas primarias y cómo estas se articularían con las facultades que actualmente posee el Servicio Nacional de Aduanas.

“La Aduana está facultada para operar en zonas primarias, pues su Ley Orgánica y la ordenanza respectiva le permiten revisar y controlar todas las mercancías que ingresan y salen del país”, explicó.

En este contexto, el abogado destacó que el control aduanero posee un carácter altamente especializado y requiere conocimientos técnicos específicos sobre las operaciones de comercio exterior y la fiscalización de mercancías.

“La labor de fiscalización aduanera es muy técnica, muy precisa, y requiere de un conocimiento acabado”, sostuvo, relevando la experiencia y especialización de los funcionarios de Aduanas.

Coordinación, no superposición de funciones

Para Uribe, el desafío frente al crimen organizado transfronterizo debe abordarse desde una perspectiva de coordinación efectiva entre las instituciones, evitando eventuales duplicidades de funciones.

En ese sentido, advirtió que una delimitación insuficiente de las competencias podría generar tensiones entre organismos que tienen objetivos complementarios en materia de seguridad y fiscalización.

“Podría haber tensión entre instituciones que buscan, por ejemplo, desbaratar e investigar al crimen organizado transfronterizo. O podría haber una duplicidad de acciones que dejarían al Estado como ineficiente”, señaló.

El socio fundador de UR CUSTOMS enfatizó que cualquier modificación en esta materia debe ser analizada desde una perspectiva normativa y operacional, considerando las competencias que actualmente tiene cada institución.

Finalmente, planteó la importancia de generar espacios de diálogo entre los organismos involucrados antes de avanzar en una eventual implementación: “Sentarse a conversar y a trabajar, y no simplemente imponer una idea”, fue su llamado.

Fuente: Cooperativa


Aranceles de Estados Unidos: ¿cómo queda la posición negociadora de Chile?

Agosto, 2026

Autora: Daniela Veas, abogada asociada UR Customs.

Enlace: Aranceles de Estados Unidos: ¿cómo queda la posición negociadora de Chile?


La política arancelaria de Estados Unidos y los procedimientos aduaneros. ¿Cuan relevante es hoy el derecho aduanero en el comercio internacional?

Diciembre, 2025

Autor: Javier Uribe, abogado.


Desafios Pendientes de la Aduana de Chile.

Portal Portuario

30 Marzo, 2022


Adhesion y Brechas del Operador Económico Autorizado.

Portal Portuario

24 Septiembre, 2020


La Gestión del Riesgo en Operaciones Aduaneras es una Tarea de Todos.

Portal Portuario

19 Octubre, 2020


Mercancias Rezagadas.

Portal Portuario

17 Septiembre, 2020


Protección Contra el Terrorismo Mercancías de Uso Dual que Podría Significar para los Operadores de Comercio Exterior.

Portal Portuario

21 Diciembre, 2020


Revista Logistec. Edicion 124.

Mayo-Junio 2021

(Página 48)


Revista Logistec. Edicion 128.

Enero-Febrero 2022

(Páginas 64, 65 y 66)